Los Core Updates de Google pueden cambiar radicalmente la visibilidad de un sitio web de un día para otro. Para muchos responsables de marketing, agencia SEO y negocios digitales, detectar una caída drástica en tráfico o en rankings suele generar incertidumbre, frustración y, sobre todo, una gran pregunta: ¿me han penalizado?
Y si la respuesta es sí: ¿cómo salgo de esta situación?
Este artículo desglosa de forma ordenada y práctica cómo actuar ante una penalización algorítmica, centrándose en los pasos clave que deben seguirse si tu sitio ha perdido visibilidad tras una actualización importante de Google.
¿Es realmente una penalización?
Antes de tomar decisiones, es fundamental entender la naturaleza de la caída. No todas las pérdidas de tráfico implican una penalización como tal. Cuando se despliega una nueva actualización del algoritmo de Google la fluctuación en las posiciones se intensifica y ver variaciones en nuestros rankings no significa necesariamente que el Core Update nos haya penalizado
Existen 3 razones principales por las que una web puede estar cayendo:
- Penalización manual: aparece notificada en Search Console.
- Penalización algorítmica: no hay notificación. El descenso se detecta por cambios bruscos en la visibilidad y el tráfico.
- Ajustes del algoritmo sin penalización: puede que tus competidores simplemente hayan mejorado o que Google haya reajustado la intención de búsqueda.
Claves para saber si se trata de una penalización:
- La web ha pasado de primeras posiciones a páginas muy profundas (5, 6 o más).
- URLs con alto tráfico han desaparecido de los principales resultados.
- Hay un patrón claro de caída vinculado a la fecha del Core Update.
En este aspecto, debemos evitar actuar precipitadamente: no todo descenso es una penalización real. Puede que tu sitio necesite mejorar para adaptarse a los nuevos criterios del buscador.
Analiza el origen de la caída
Una vez confirmada la afectación, toca hacer un diagnóstico riguroso. En rara ocasión podemos encontrar una única causa concreta e inequívoca, Google puede valorar muchos aspectos de una web. Por ello es clave detectar con la mayor precisión posible donde se puede encontrar la problemática principal
Preguntas clave a plantearse:
- ¿Qué secciones de la web han sido más afectadas? Si detectamos que el descenso de visibilidad proviene de una parte concreta de la web, ya sea por temática o por tipología de página (categorías, productos, blog…) podemos encontrar características concretas que afecten a estas páginas que sean motivo de la penalización.
- ¿Comparto temática con otros competidores que han subido? Google ha podido realizar un ajuste en la tipología de webs que prioriza para ciertas búsquedas, si identificamos que webs distintas a la tuya han mejorado en conjunto este puede ser el motivo del descenso.
- ¿He realizado cambios recientes (estructura, contenido, tecnología…)? Tener control de los cambios que realizamos y su fecha es clave, si un cambio reciente encaja con la fecha de la caída es un indicativo muy fuerte de que ese ha sido el problema.
- ¿Estoy atacando correctamente la intención de búsqueda de cada keyword? Vivimos en un entorno cambiante, donde la misma búsqueda puede tener intenciones completamente diferentes de un mes para otro. Así fue por ejemplo durante el COVID, donde la busqued de “mascarilla” pasó rápidamente de estar vinculada al sector de la estética al sector sanitario
Acciones de análisis:
- Segmenta por tipologías de página y/o temáticas
- Compara tu site con los que han subido en tu lugar. ¿Qué están haciendo diferente?
- Evalúa si tus contenidos actuales siguen siendo útiles, profundos y adecuados.
Muchas veces, la caída no es por hacer algo mal, sino por no hacer lo suficiente o no adaptarse. El acumulado de pequeñas accions incorrectas o la no actualización y mantenimiento de nuestra estrategia y web puede acabar desembocando en una penalización o una bajada significativa de nuestra visibilidad.
Define tu plan de recuperación SEO
Para recuperarse de una penalización algorítmica, es necesario implementar mejoras estructurales y estratégicas. No basta con hacer pequeños ajustes, hay que revisar pilares fundamentales. Para ello es esencial detectar en que área se encuentra el problema e implementar las mejoras pertinentes:
Contenido: Mejora la calidad y utilidad
- Revisa si el contenido resuelve de forma clara la intención del usuario.
- Asegúrate de que las páginas estén bien estructuradas, tanto a nivel semántico como visual.
- Evita canibalizaciones, contenidos duplicados o poco profundos.
- Redirige o elimina contenido que no aporta valor o que no tiene tráfico.
No se trata de “escribir más”, sino de aportar más valor. En muchos casos, la estructura visual (UX), la forma de presentar la información y el orden lógico tienen más impacto que el volumen de texto.
Evalúa tu enlazado externo
- Identifica la proporción entre enlaces de calidad y enlaces spam.
- Monitoriza tu perfil de backlinks mensualmente para detectar cambios drásticos.
- En sectores sensibles (finanzas, salud), prioriza enlaces temáticos desde webs con autoridad real.
- Refuerza las menciones de marca, no solo los anchors.
Un exceso de enlaces tóxicos puede lastrar tu dominio, especialmente si no se compensa con enlaces contextuales de calidad. Aunque no siempre sea el principal detonante, es un factor que suma.
El Linkbuilding ha cambiado y ya no cualquier enlace vale. Debemos comenzar a realizar estrategias de linkbuilding coherentes con nuestra web, priorizando enlaces con conexión temática y realizando artículos pensados para posicionar y ser útiles.
Refuerza tu marca, autoridad y señales de E-E-A-T
- Mejora la presencia de tu marca en redes sociales y medios digitales.
- Conecta tu dominio con perfiles sociales y ficha de Google Business.
- Añade autoría clara a tus contenidos, con nombres, biografías y enlaces.
- Asegúrate de que Google asocie tu web con una entidad de confianza (Knowledge Panel, Schema.org, etc.).
Google premia marcas, no solo webs. Tu web debe demostrar autoridad, experiencia y confiabilidad. Las estrategias de Marketing DIgital con un enfoque 360º cada vez tienen más valor, las búsquedas de marca y el tráfico proveniente de otras redes entregan señales de gran relevancia a google para valorar la autoridad de nuestro sitio
Optimiza la experiencia de usuario (UX) y el diseño web
Uno de los factores más infravalorados y, sin embargo, uno de los que más importancia está cogiendo. Google no solo analiza lo que ofreces, sino cómo lo ofreces. Si una web no es cómoda, clara y útil para el usuario, es muy probable que esa experiencia deficiente afecte a tu posicionamiento.
Aspectos clave que debes revisar:
- Diseño web actualizado, moderno y limpio.
- Facilidad de lectura (tipografía, espaciado, jerarquías visuales).
- Tiempo medio de sesión: el usuario debe permanecer en la página.
- Navegación fluida: estructura clara de menús, filtros y enlaces internos.
- Accesibilidad y usabilidad desde dispositivos móviles.
- Contenido visible desde el primer scroll: evita ocultar la información clave.
- Eliminación de publicidad intrusiva o intersticiales molestos.
Una mala experiencia de usuario no solo empeora tus métricas internas, sino que envía señales negativas a Google. En cambio, una UX optimizada puede ayudarte a destacar incluso con contenidos similares a los de la competencia.
Señales positivas que Google interpreta:
- El usuario no vuelve atrás a Google tras visitar tu web para ir a otra web (“pogosticking”).
- Hay interacción con el contenido: scroll profundo, clics, navegación interna.
- El tiempo de permanencia es alto y hay recorridos dentro del sitio.
- Se generan conversiones, microconversiones o eventos (descargas, formularios, vídeos, etc.).
Aplica cambios, mide… y ten paciencia
Uno de los errores más comunes al enfrentar una penalización es cambiar demasiadas cosas sin criterio y sin dar tiempo a que se consoliden.
Consejos clave en esta fase:
- Implementa mejoras basadas en un análisis sólido, no por impulso.
- Deja pasar semanas (incluso meses) antes de sacar conclusiones.
- Mide por secciones, palabras clave y clusters, no solo por tráfico global.
- No “toques por tocar”. Ajusta lo que tiene más probabilidad de impactar.
En muchos casos, los resultados no se ven hasta el siguiente Core Update. Pero si la estrategia está bien diseñada, las señales positivas se irán acumulando.
Conclusión: el SEO profesional no busca atajos
Recuperarse de una penalización tras un Core Update no es tarea fácil, pero tampoco es un proceso arbitrario. Requiere comprender el SEO actual y contar con una metodología de análisis, actuación y medición profesional.
De todas formas, siempre es mejor prevenir que curar, y muchas webs se ven penalizadas por hacer uso de malas prácticas para intentar crecer de forma acelerada. Mantener una web sana, actualizada y alineada con los requerimientos de Google nos evitará caer en un problema tan grande como una penalización.
En definitiva, salir de una penalización no consiste en buscar atajos, sino en construir sobre bases sólidas. Porque en SEO, lo que no mejora… tiende a caer.