En un proceso de selección, la entrevista es una de las etapas que más pesan. Hay distintos tipos de entrevista, cada una con sus particularidades. Conocer las modalidades y prepararse para cada una marca diferencia entre candidatos. Aquí los formatos más habituales y consejos para afrontarlos con confianza.
Tipos de entrevistas que te puedes encontrar
Entrevista individual por teléfono
En muchos procesos (incluidos los nuestros) los reclutadores hacen una llamada previa para programar la entrevista y hacer una primera evaluación. En esa llamada se valora la actitud que se transmite por tono de voz y si las condiciones básicas del empleo encajan con el perfil. Mantén tono alegre, responde mostrando interés y aporta detalles concretos de tus conocimientos y experiencia más destacable.
Entrevista individual por videollamada
Lo habitual: un entrevistador y un candidato. A veces participan dos entrevistadores: uno dirige la conversación y otro observa lenguaje corporal y reacciones, o simplemente escucha y hace seguimiento de la candidatura.
Aquí se analiza la predisposición a escuchar sobre la empresa y la vacante, y la forma en la que el entrevistado “se vende a sí mismo”. Cómo explicas tu experiencia laboral o tu formación cambia la percepción del entrevistador. Se valoran entusiasmo, comunicación verbal y no verbal, y naturalidad.
Cuida ángulo de cámara, iluminación, evita distracciones e interrupciones, y mantén buen uso del lenguaje, con actitud curiosa y respetuosa.
Test psicotécnico
Sirve para evaluar aptitudes y conocimientos con un ejercicio práctico o un test. En SEOCOM.Agency tenemos test distintos para cada posición para visualizar capacidades concretas de la vacante. Si es test se valora la nota; si es prueba práctica, calidad y originalidad. Los trabajos que destacan son los que demuestran esfuerzo, pulcritud, creatividad y dominio del tema.
Entrevista grupal
Las entrevistas grupales permiten al reclutador ver cómo interactúan los candidatos entre sí. Evalúan liderazgo, creatividad, iniciativa y trabajo en equipo. En estas dinámicas (no más de 8 participantes) se plantea una situación que se resuelve de forma colaborativa. Lo importante: escuchar a los demás, gestionar los nervios y, sobre todo, ser tú mismo.

Cómo preparar una entrevista
Antes de la entrevista
- Asegúrate de que tu CV está claro, con fechas, funciones y empresas correctas.
- Mantén tu LinkedIn actualizado con formaciones y experiencias laborales.
- Si es presencial, planifica la ruta para llegar a tiempo. Llega 5-10 minutos antes para demostrar puntualidad y compromiso. Si es online, prepara cámara con buen enfoque e iluminación y evita distracciones.
- Infórmate sobre la empresa, su misión, visión y valores: demuestra que te has documentado.
- Prepara respuestas a posibles preguntas y analiza perfiles similares al puesto para destacar tus puntos fuertes. Analiza el puesto. Apunta dudas sobre la empresa o el rol que quieras aclarar en la entrevista.
- Cuida la higiene personal: la primera impresión cuenta.
- Viste de forma adecuada sin dejar de ser tú. Evita complementos como gorras o gafas de sol.
Durante la entrevista
- Mantente sereno y relajado.
- Saluda con seguridad, siempre con educación.
- Usa el nombre del entrevistador y mantén contacto visual.
- Sé natural y amigable. No fuerces una personalidad que no tienes.
- Responde con actitud positiva. Evita interrumpir.
- Participa en la conversación y haz preguntas sobre lo que consideres relevante.
- Conecta tu experiencia y conocimientos con el puesto que solicitas.
Cierre
Hemos visto los tipos de entrevista que puedes encontrarte en un proceso de selección y qué se valora en cada una. La preparación es la palanca para afrontar cualquier entrevista con seguridad y destacar frente a otros candidatos. Desde cuidar los detalles del CV y la puntualidad, hasta investigar la empresa y ponerte en escenarios que ayuden al reclutador a conocerte mejor: cada paso cuenta para proyectar una imagen profesional y comprometida.
Muestra actitud positiva, sé natural, no fuerces lo que no eres. Durante la entrevista, resalta tus fortalezas, conecta tu experiencia con el puesto y mantén una actitud activa. Así demuestras habilidades y capacidad de encaje en la cultura de la empresa.
Con buena preparación, actitud y entendimiento de lo que valora el reclutador, vas listo para cualquier entrevista y avanzas en tu carrera profesional.